miércoles, 6 de abril de 2016

SOMOS MADRES


Somos las que damos leche de madrugada, aquellas que hemos dejado de ver el reloj, las que vivimos suspendidas en el ritmo que nos marca la luna entregando el alma a altas horas de la noche.

Somos las que nos guiamos escuchando el latido de su pequeño corazón, aquel que sabemos escuchar de cerca, tan de cerca, que ahí es donde nuestra alma realmente descansa, al verlos en paz.

Entendemos que la leche no solo es  su alimento, es su calma, es su amor, es su cancion de cuna, es la forma en la que se vuelve a dormir en silencio teniendo la seguridad plena que mamá respira a su lado.

Y así, ellos en este ritmo de estrellas van noche a noche creciendo bajo esta rutina de amor pleno que es la que a nosotras realmente nos importa, la rutina de la vida, la rutina del alma, el poderoso llamado que nos lleva a entregarnos de esta forma  tan profunda.

Somos las que desnudas vamos, a corazón abierto, con el alma descubierta y con los pechos….también.

Nosotras ya no vemos el reloj, aprendimos a  arrullarnos en las alas de la Luna, ahí es donde escuchamos la canción de cuna que nos ayudara a conciliar el sueño, a nosotras nos abraza La Madre Tierra, nos canta al oído.

Nosotras entendimos que no estamos solas, aprendimos a sentimos acompañadas por una energía divina en el silencio de cada madrugada, aquella que nos cubre con el manto de estrellas cada noche y nos ayuda a reciclar.

Hemos entendido que nos acarician las olas del alma que vienen y van, y en el silencio escuchamos claramente como la vida nos da las gracias por cuidar a nuestros seres de luz tan de cerca.

Nosotras, las que entregamos todo lo que somos en cada toma, demostrando una y otra vez el amor tan infinito que sentimos, aquel que les dejará impregnada la huella del poderoso llamado de nuestra propia existencia.

Somos las hermosas mujeres con sombra bajo los ojos, somos aquellas que intentamos irnos reconociendo cada día frente al espejo, porque no, no somos las mismas, somos infinitamente mas sabias.

Somos las que vamos entendiendo que cada uno de los rasgos que quedo en nuestro cuerpo habla de la entrega pura que cada día, que cada noche estamos haciendo por ellos.

Somos las que diario se reinventan, las que hacen voces de caricatura, aquellas que a si lado están volviendo a ser niñas aprendiendo nuevamente a jugar, somos las que están agotadas, las que rompen reglas de las abuelas, pero que también seguimos un consejo de antaño, las que estan siendo una mejor version de si mismas por las lecciones y aprendizajes que la existencia de nuestro bebé nos exige.

Somos las que han tocado sus propias heridas de la infancia, heridas profundas que ellos trajeron a la luz. Aquellas que duelen, que escondimos, pero que hoy, por nosotras y por ellos, es necesario sanar
Y vamos entendiendo que solo así podremos vivir una maternidad más sana, mas pura y limpia. Porque ahora entendemos mas a nuestra propia madre.

Somos las que nos damos cuenta que la marca de la pañalera esta muy alejada de lo que esta realmente esta hecha la maternidad. Vamos entendiendo que ser madre requiere mucho, pero mucho mas allá que usar los hermosos accesorios de los aparadores que ya estamos a veces muy cansadas para siquiera querer mirar.

Somos aquellas que abrimos las alas para cubrirlos, protegerlos y enseñarles paso a paso no solo a caminar, sino a volar.

Y sabemos que el consuelo existe en esa fuerza que nos abraza a todas, vamos sanando al entender que somos guerreras que estamos unidas por la fuerza que nos vio parir.

Y que por eso hoy, estamos aquí.
Somos las que jamás olvidaremos ese primer respiro al verlo nacer, aquel momento en donde no existió juicio, barrera alguna, dolor alguno, en ese segundo donde nos conectamos con la fuerza mas luminosa que nos unirá por siempre, aquella que nos hace a todas espejos de todas.

Tu eres otro yo, yo soy otro tú.

…Y unamos las manos, unamos el corazón, por una noche más que nos cubrirá de un millón de estrellas agradeciendonos con luz infinita la entrega en cuerpo y alma que estamos haciendo al ser lo que hoy somos, MADRES.

LA MAMÁ FLOJA!




Había una vez una mamá muy, muy floja.

La mamá floja era tan floja que estaba decicida: «¡Cuando nazca mi bebé, no trabajaré, me dedicaré a él!». ¡Pero qué floja! 
Acortó gastos: dejó de salir en las noches, dejó de comprar su mermelada gourmet de frambuesas silvestres, dejó de ir al cine todas las semanas y ya no utilizó su tarjeta Visa; dejó de pedir comida a domicilio y empezó a cocinar e ir a la feria. Todo con tal de quedarse en casa, tirada en el sofá con el bebé encima. Al bebé lo amaba, ese bebé tenía a su mamá solo para él y se notaba el vínculo que desarrollaron los dos. Algo de «apego», decía.

La mamá floja era tan, pero tan floja que estaba determinada: "No voy a levantarme en las madrugadas cada hora a calentar agüita para hacer el biberón". Se enteró de que la leche materna era lo único que el bebé necesitaba. Decidió dar solo pecho al niño hasta los 6 meses (o más). ¿Pero ni una agüita? ¿La manzanilla pa’ los cólicos? ¿El anis? No. Aún así, el bebé crecía y pesaba muy bien, ¡tenía músculos! Algo de «lactancia exclusiva», decía.

La mamá floja era tan recontrafloja que sacaba su teta y la ofrecía cada vez que el bebé pedía. Es que de tanta flojera que tenía, no podía estar escuchando llorar al bebé de hambre y mirando al reloj cada 3 horas para darle de comer. No, no, era trabajoso, requería una logística impensable. Cada vez que el bebé lloraba, ella le ofrecía el pecho. El bebé se consolaba y se calmaba no importaba cuánto tiempo estuviera en el pecho de su madre. Algo de «libre demanda», decía.

Para colmo, la floja esa se echaba en la cama toda desparramada con su bebé para amamantar. ¡Así es, en la cama! No en el carísimo y bonito sillón de lactancia puesto cómodamente en el salón frente al televisor; no en una silla especialmente diseñada para la habitación del bebé. No, no, se echaba en la cama a relajarse, decía. Ella y el bebé relajándose. Había decidido desde el embarazo que no se pararía cada hora para ir a la habitación del bebé en la madrugada; simplemente, puso al bebé a su costado, compartiendo cama. El bebé dormía tranquilito al lado de la madre, nunca lloraba, y la mamá floja podía seguir dando teta en su cama a cada murmullo del bebé y dormir la noche en paz, sin levantarse. El bebé se sentía en el útero materno, con el calorcito de su mamá y el pecho cerca, era el paraíso dormir juntitos. Algo de «colecho», decía.

La mamá era tan reflojaza que descubrió que no era necesario cargar aquel enorme cochecito de bebés para todos sitios, armarlo, desarmarlo, meterlo, sacarlo, empujarlo, guardarlo. Descubrió que podía llevar al bebé dentro de un portabebés que no le cansara la espalda – es que era floja, pues – y, además, tranquilizaba al bebé. ¡Oh Dios! Era prácticamente la gloria. Ella podía ir a los lugares sin mucho trabajo o esfuerzo, incluso hacer sus tareas en casa (y veces hasta trabajaba con el bebé ahí dormidito…shhhhh). ¡Qué perezosa! Y mientras regresaba de la feria los sábados, le daba la teta a su bebé. Pero de tan requetefloja, ni siquiera se sentaba cómodamente en una banca a dar teta. No, no. Su bebé tomaba teta dentro de esa especie de paños enrollados a su cuerpo. El niño no lloraba, tenía poquísimo o casi ningún cólico, dormía rico, estaba más atento que los otros bebés, y la mamá estaba más feliz que nunca. Algo de «porteo», decía.

Cuando su bebé empezó a comer, la requeterequeteflojísima, en vez de ir a licuar la comida para su bebé, solo la aplastaba con un tenedor. Lo dejaba sentir las texturas, experimentar. En vez de luchar para que no se ensuciara, pelear, estresarse, la mamá, flojita como era, lo dejaba comer solo, coger la comida con la mano y comer lo que quería, cuando quisiera. El tiro le salía por la culata, porque tenía que limpiar el suelo, después. Pero como estaba relajada de todo el día de cariños con el bebé, los pechos llenos de leche, el bebé bien alimentado, tranquilo, bien dormido y feliz, no era ningún sacrificio barrer medio metro de suelo, limpiar una boquita linda sucia de patata y brócoli mientras se ríen en el espejo del baño de alguna payasada del momento, o hasta aguantar el malhumor de su retoño a causa de la salida de los primeros dientes. Además, cuando el bebé se dormía a las 18:30 de la tarde, la floja podía avanzar un trabajito extra o echarse a ver una película con su marido. No había nada más perfecto. Algo de «introducción alimentaria natural», decía.

Los cercanos, familiares, amigos, e incluso el pediatra, se preocupaban por la evidente flojera de esa madre descriteriada, y cómo podría afectar al bebé en su desarrollo. Sin embargo, más felices no podían estar la mamá y su bebé: se veían activos, hacían todo juntos, se vinculaban cada día más.

¿Qué fue de la vida de la mamá floja y su bebé?

La madre floja siguió amando y criando a su hijo con amor, respeto e instinto maternal, mientras el resto seguía criticándola. Pero era tan floja que ni se molestaba en escuchar los consejos y órdenes de quienes nunca le importaron.

Ahora la madre y su bebé están decidiendo si mañana van al parque a las 4 de la tarde o si se echan una siestita en ese horario y patean el parque para más tarde. Porque da flojera tener que poner la diversión dentro de una rutina, ¿no?

Para el papá de mi hij@..



PARA EL PAPÁ DE MI HIJ@.

Cuando te fuiste pensaste 
que era la mejor decisión de tu vida, 
que dejabas todo lo malo atrás y te embarcabas en una nueva aventura.

Espero asi haya sido, que todo
te haya salido como lo pensaste.

Mientras tú salias de nuestras vidas, 
de la de tu hij@ y la mía, pasé muchas noches en vela, llorando y pidiendo 
a Dios que volvieras. Solo miraba a mi hij@ y decía: 
“Dios dame fuerzas, por que no podré sola”, día a día pensaba cual había 
sido mi error para alejarte de nosotros.

El tiempo a pasado y el dolor terminó, 
hoy entiendo que sí tomaste la mejor decisión, pero no para ti, si no para nosotros, comprendí que no merecemos a alguien como tú a nuestro lado, por que tu no sabes el significado de la palabra “Familia”.

Mientras tú estás solo, nosotros
nos tenemos el uno al otro, 
en las buenas y en las malas,
y cada día nos embarcamos 
en una nueva aventura , 
así como hemos llorado también 
hemos reído. Tú no sabes lo 
que se siente que te despierten 
con un beso y te susurren:
“te quiero mucho mami”.
Tampoco sabes la adrenalina 
que se vive al ver a mi hij@
lograr algo nuevo y la satisfacción 
al verlo aprender algo nuevo cada dia, 
por creer que te embarcabas 
en una nueva aventura , 
te estas perdiendo las mejores 
aventuras de tu hij@ y sobre 
todo los mejores momentos.

No te puedo negar que el miedo 
en mi esta latente por que no 
soy perfecta y puedo cometer muchos errores con mi hij@ pero estoy completamente segura que 
mi padre Dios no me deja ni 
me dejará de su mano y como 
hasta ahora me a dado las fuerzas para llevar los dos papeles de “PADRE Y MADRE ” 
lo seguirá haciendo hasta el último día, 
para poder hacer de mi hij@ una 
persona de bien…..

No te reprocho nada, por que con el 
hecho de estar solo ya tienes suficiente, sólo quiero agradecerte por no seguir a nuestro lado para arruinarnos la vida, 
por dejarme ser una “MADRE SOLTERA” 
y asi tener el amor de mi hij@ solo para mi. 

Y no te preocupes que no le hablaré mal de ti, pero tampoco bien por que no mereces ni siquiera que mencione tu nombre, solo le diré lo que necesite saber.

De ti depende la constancia que tengas en la vida de mi hij@ y como te vea, el “Respeto” te lo ganas tú, no se lo puedo imponer yo.

Que Dios te bendiga y que la vida te
de lo que te mereces y te has ganado 
a pulso con tus acciones, por que nosotros escribimos nuestro propio destino y recibimos lo que damos.

Espero que aún sigas pensando que tomaste la mejor decisión de tu vida…….

Orgullosamente:
MADRE SOLTERA.

martes, 5 de abril de 2016

Si amas a alguien estarás con él sin importar lo que piense el mundo entero.



Una mujer obesa llamó la atención de un muchacho atlético y bello de rostro. Se hicieron amantes y consumaban su pasión en los lugares menos imaginados, en su casa, en los callejones oscuros, moteles, y en lugares apartados.
Aunque su atracción era muy fuerte, él nunca la llevaba al cine o a caminar por el parque como cualquier pareja, ella notó que él se avergonzaba de salir con una gorda, un día escuchó que la negaba ante sus amigos: "¿Ella y yo? ¿qué te pasa? sólo es mi amiga, jamás lo haría con una gorda jajajaja" — Aseguraba sin titubear.
Al estar de nuevo a solas y con lágrimas en sus ojos e inmenso dolor en su pecho ella le pedía una explicación por sus horribles palabras, a lo que el respondía con un "te amo" — Mientras tomaba sus manos y la besaba. Estas situaciones se repetían con más frecuencia hasta que un día...
"No me volverás a ver hasta que no me aceptes como soy y no te avegüence salir conmigo" — Le dijo desesperada después de hacer el amor...
Pasaron los meses y el dolor era tal que cada uno bebía sus lágrimas en las noches pensando en el otro, y mientras tenían sexo con otras personas no era lo mismo que cuando lo hacían juntos.
Después de unos meses más el joven no aguantó y organizó una reunión con sus amigos para decirles: "Negué a la única persona a quien he amado y que me ha amado, me daba vergüenza que ustedes supieran que mi novia era una gorda" — Les dijo entre lágrimas. Ellos le reprocharon por haber hecho eso, y le aconsejaron que la buscara de nuevo y que fueran felices, sin importar nada más.
Corrió a su auto y a toda velocidad llegó a la casa de la chica, pero para su sorpresa una mujer esbelta, hermosa y con una mirada radiante le abrió la puerta. El la reconoció al instante y cayó de rodillas llorando y pidiéndole perdón.
Durante un largo tiempo ella intentó calmarlo pero el no paraba de sollozar y pedirle que volvieran, cuando ya estuvo más tranquilo ella le respondió con una mirada compasiva:
"Mira yo nunca te dejé de amar, pero cuando me di cuenta que no era suficiente para ti, tomé la decisión de olvidarte, casi me suicido, pero un día un hombre espectacular apareció en mi vida y me hizo sonreír de nuevo, en vez de criticarme me invitó a ejercitarme con él y cuidó diariamente mi alimentación, no se ausentó ni un día durante varios meses hasta convertirme en lo que estás viendo. Lo lamento pero he conocido el amor verdadero, un amor sincero y directo sin ninguna falsedad, que me hizo sentir como una reina delante de todos y no me escondía. Ahora soy feliz con él y espero que tu consigas también con quien ser feliz. No puedo hacer más que desearte que te vaya bien." — Y cerró la puerta mientras el hombre quedó destrozado en el suelo.
Si amas a alguien estarás con él sin importar lo que piense el mundo entero.

El pastel de Dios



A veces nos preguntamos, ¿qué hice para padecer esto?, o ¿por qué tenía que hacerme esto Dios? Aquí hay una explicación maravillosa.
Una hija le cuenta a su madre cómo todo está mal, está reprobando álgebra, su novio cortó con ella y su mejor amiga se está cambiando de ciudad.
Mientras, su mamá está preparando un pastel y le pregunta a su hija que si quiere comer algo y la hija dice, "Claro mamá, me encanta tu pastel."
"Ten, tómate este aceite," le ofrece su madre. "Wácala" dice la hija. "¿Qué tal un par de huevos crudos?" "Qué asco, Mamá" "¿Entonces, quieres algo de harina? o ¿qué tal bicarbonato ?" "Mamá, todo eso es asqueroso".
A lo cual la madre responde:
"Sí, todas esas cosas parecen malas por si solas, pero cuando las unes de la manera adecuada, hacen un pastel maravillosamente delicioso.
Así trabaja Dios... Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite pasar por tiempos tan malos y difíciles. Pero Dios sabe que cuándo pone todas estas cosas en su orden, siempre trabajan para bien. Sólo tenemos que confiar en Él y tarde o temprano, estas cosas harán algo maravilloso.
Dios está loco por ti. Te manda flores cada primavera y un amanecer cada mañana. Cuando quieres hablar, Él te escucha. Puede vivir en cualquier lugar del universo y escogió tu corazón.
Puede ser que la vida no sea la fiesta que imaginamos, pero ya que estamos aquí es mejor que bailemos...
Espero que tu día sea "un pedazo de pastel".

CARTA DE UNA MADRE : (El día que me veas vieja...)




Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. 

Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste” solamente escúchame por favor. Trata de recordar los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. 

El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos.

Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. 

Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija.

Dios los bendiga.

lunes, 28 de marzo de 2016

Chile Poblano Relleno De Camaron


Ingredientes
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2 chiles poblanos para rellenar
250 gramos de camarón
queso manchego
queso crema
cremas
mayonesa
salsa o crema de chipotle

Preparación

Desflema los chiles y ábrelos por un lado.
Mete en la picadora los camarones desvenados, limpios, cocidos, sin cabeza y cola, hasta que queden como "carne molida"
Mezcla los camarones con la mayonesa y el chipotle, puedes usar mayonesa con chipotle.
Rellena los chiles.
Pon encima una rebanada delgada de queso manchego y de queso crema.
Mételos al micro aproximadamente un minuto a minuto y medio.
Agrega la crema encima de los chiles.

viernes, 25 de marzo de 2016

La vida cambia mucho cuando estás casada .....




En el noviazgo, todo comienza muy bonito. Comienza con una bella amistad que más tarde florece a una relación más profunda.

El amor entre ambos se va formando durante el trato, la convivencia, y con el compartir momentos agradables… hasta llegar a la

formación de una familia. Cuando se forma la familia todo cambia.

Una vez se ha formado la familia, la pareja ya no es la misma que era antes, evoluciona, cambia, se modifica y adapta… Afrontan

nuevos retos, y se acomodan y adaptan si pueden, y sin no lo logran, crean situaciones de confrontación y conformismo.

Las mujeres somos muy soñadoras, y construimos castillos en la mente cuando imaginamos nuestra etapa de madres. Pero a la hora

de la verdad, tanto nosotras como nuestros esposos, tenemos que afrontar duras obligaciones y cambios a nuestro estilo de vida.

Algunos lo sabremos llevar mejor que otros.

¿Cómo cambiamos en nuestra vida personal cuando estamos casados?

La situación de casados, y más aun de padres de familia, es diferente a la de la pareja enamorada que inicialmente éramos. Nos vemos

obligados a enfrentar nuestras diferentes personalidades, hábitos, hobbies, costumbres… mientras a la vez tenemos por delante una

gran responsabilidad de la que no podemos huir.

Cómo cambia la vida del hombre:

Hasta el día en que se casó, el hombre no necesitaba aportar gran parte de su salario a su casa, ni dedicar tanto tiempo y recursos a

ella. Ahora la mujer le lava la ropa, le mantiene el hogar limpio, le prepara la comida… pero por el contrario, él tiene menos tiempo

libre, ya no le es tan fácil salir con los amigos, ir de fiesta, no tener responsabilidades.

Lo que hasta ahora era su estilo de vida, no puede seguir así: tiene mujer (y tal vez hijos).

Cómo cambia la vida de la mujer:

La niña ha dejado de ser la “princesa” la niña de papá, la consentida de mamá, la niña que lo que más le preocupa era lucir linda,

ponerse linda para esperar al novio. La niña se convierte en mujer, ahora ya no es mamá quien lava los platos, es ella quien lo hace, y

muchísimo más si la maternidad se hace presente: de repente se ve cambiando pañales, amamantando, y de paso esperando al

esposo para quien tiene que tener comida caliente y la casa limpia…

¡Todo cambia tras casarse, y más aun al hacernos padres!

Muchas cosas cambian después del noviazgo, una vez se convierten en matrimonio, y más incluso si en padres. Las situaciones

cambian, los motivos de estrés, cambian… Todo cambia, salen a aflorar reacciones hasta ahora desconocidas por la pareja. Cosas que

antes no parecían importantes ahora lo son, como si los hijos tendrán una educación religiosa, de qué tipo… cosas que igual se

obviaron y no se hablaron antes de contraer matrimonio.

Es importante que ambos intenten tomar en cuenta los sentimientos y pensamientos del otro, así como sus creencias e ideas.

Intentar llegar a un acuerdo, recordando que ambos se comprometieron en matrimonio, a ser considerados el uno con el otro…

Ninguno está obligado a hacer lo que no quiere o no se siente cómo haciendo, hay que respetar a la pareja, su espacio y privacidad

Si cada uno de las dos partes guarda el debido respeto y consideración de los sentimientos del otro, lograremos hogares si no

perfectos, sí con mayor armonía y paz.

La relación comenzó con amor, buscando lo mejor para los dos, respetándose el uno al otro, podrán tener más fuerza y unión, para

afrontar los nuevos retos que tienen por delante. Así pues, todo lo que empezó con amor, que continúe con ilusión y tolerancia,

amando las cualidades y perdonando los defectos que cada ser humano lleva en sí...............

Eres una mujer maravillosa, créelo tú misma! ¡Entrega amor y recibirás amor!



Qué hacer para ser feliz............................

Para ser feliz sólo necesitas esa paz que se lleva en el alma, librarse de preocupaciones y tristezas,

llenarse de anhelos y visualizar el mañana como algo hermoso.

Vive el hoy de manera intensa, disfruta de todo lo que trae el día, sus sonrisas, ilusiones y esperanzas… que siempre las hay.

Aprende a compartir sin esperar nada más que la gran satisfacción de haber hecho lo que era correcto.

¡Tú eres ese sueño que necesitas para ser feliz! No necesitas nada más que tu propia voluntad, tu propio ser, y tu propio corazón. ¡Tú misma eres la mejor baza que tienes para ser mejor y más feliz cada día! De tu interior nace todo cuanto necesitas.

Que nadie opaque esa felicidad que se trasluce en los poros de tu piel,

en la mirada encantadora que tienes y que es capaz de llenar de luz al mundo. Sé una mujer sincera, amable y cordial, siempre dispuesta a brindar una mano amiga.

La felicidad se alcanza cuando tenemos actitudes y pensamientos de bondad para con todo, con nosotras mismas, y con los que nos rodean.

Tú, con tu experiencia, sabes mejor que nadie acerca de la necesidad de sentir ese anhelo de tener a tu lado, a alguien que te deje

posar la cabeza en su hombro y secar tus lágrimas… sé ese punto de apoyo para quienes están a tu lado, pues cuando somos de

ayuda para los demás, nos realizamos como personas y mujeres… y alcanzamos la felicidad. Por muy mal que esté tu situación, si eres

capaz de mirar más allá de tus propios problemas para ayudar a tus compañeras, podrás ser luz, podrás realizarte, podrás descubrir

que ser feliz no está sólo en lo que recibes sino en lo que das.

Porque es dando que el corazón recibe la semilla que necesita para crecer, hacerse fuerte y ser feliz.

Así que llénate de luz, de seguridad y de un mar de ilusiones.

Emprende el camino con toda la fuerza y entereza de la que estás hecha, eres una mujer maravillosa, con sobrada capacidad de

entregar el más puro y hermoso sentimiento que existe, el amor.

Alcanzarás la felicidad a medida que te animes a entregar un poco de esa gran virtud que tienes.

- Eres la muestra palpable de que lo que se sueña se hace realidad-

-Porque confías en ti-

– Tu actitud positiva, puede cambiar a más de una persona-

– Nunca dejes de soñar en que todo lo que anhelas se haga realidad-

-Eres la felicidad de algunos y la envidia de muchos-

¡Esfuérzate por ser feliz, verás el mundo de otro color!

¡Eres una mujer maravillosa, créelo tú misma! ¡Entrega amor y recibirás amor!

jueves, 24 de marzo de 2016

De qué se trata la vida?:::




La vida no se mide marcando puntos (como en un juego).
La vida no se mide por el número de amigos que tienes.
O por que tan aceptado eres por los demás.
No se mide según los planes que tienes para este fin de semana o si te
quedas en casa. No se mide según con quien sales, con quien solías salir ni
por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido
nunca con nadie.
No se mide por la manera en que te representas en una hoja de papel ni por
quien te acepta a través de "tu escrito".
La vida simplemente no es nada de eso.
Pero la vida si se mide según a quien amas y según a quien dañas.
Se mide según que tan feliz o infeliz haces a otros a propósito.
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.
Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un
arma.
Se trata de lo que dices y quieres decir, intentando ser dañino o benéfico.
Se trata de cuando inicias rumores y contribuyes con los pequeños chismes.
Se trata de los juicios que formulas y porque los formulas. Y a quien se
los comentas.
Se trata de a quien no le haces caso o ignoras... adrede y con toda
intención.
Se trata de lo celoso, temeroso, ignorante y vengativo que pudieras ser.
Se trata del odio y el amor que llevas por dentro, dejándolo crecer, y de la
manera que lo prodigas.
En su mayor parte se trata de si usas tu vida para ayudar o para envenenar
el corazón de otra gente.
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros.
Y de esas decisiones se trata la vida.

>Carta de Liberación del Karma Familiar Heredado




Esta carta la redactarás puño y letra. Puedes demorar todo el tiempo que sea necesario para terminarla de escribir. No se trata de escribirla con prisa, porque deberás irte acordando de cosas y detalles y eso te llevará, tal vez, varios días.

Con esta carta te liberas, de todo aquello que puedas estar heredando de tus ancestros, familia y personas que te rodean y que no te corresponde: enfermedades, culpas, rencores, frialdad, indiferencia, mala suerte en el amor, falta de cariño, dureza, secretos, tragedias, engaños, infidelidades, traiciones, robos, mentiras, problemas para tener hijos, etc. Vas a liberarte de todo aquello, que te está provocando problemas y enfermedades el día de hoy.
Carta
“Yo, …(escribe tu nombre y apellido)…, en este acto de mi puño y letra, redacto hoy esta carta como regalo a la familia a la cual pertenezco.
Con la ayuda, el amor y la presencia del Universo (o la deidad en la que creas), yo bendigo a mi familia y los perdono.
Yo libero a mi familia y me libero de ella. Me libero y libero a mis tatarabuelos, a mis tíos tatarabuelos, a mis bisabuelos, a mis tíos bisabuelos, a mis abuelos, a mis tíos abuelos, a mis padres, a mis tíos, a mis primos, a mis hermanos, a mis hijos (aunque no los tengas), a los amigos o enemigos de la familia, a mis amigos o enemigos, a toda persona a mi alrededor y a toda persona que en algún momento haya estado conmigo, de todos los programas inconscientes que me han heredado.
Los libero y me libero también, de cualquier ofensa que otra familia u otra persona haya recibido de mi familia o de mi persona, y les pido perdón a todos, en nombre de aquel que haya ofendido por parte de mi familia.
Hoy me libero y libero a toda mi familia y conocidos, de memorias de pérdida económica, conflictos por herencias, derroches, asesinatos, muertes repentinas o violentas, suicidios, enfermedades mentales, enfermedades físicas, accidentes, violaciones, tocamientos, adulterios, abortos, hijos no deseados, hijos no nacidos, hijos no reconocidos, hijos abandonados, incestos, abandonos, crueldades, golpes, violencia física, violencia emocional, infidelidades, engaños, traiciones, mala suerte en el amor, maldiciones, desarraigos, desamor, trabajos forzados, esclavitud, guerras, secretos no revelados, memorias de dolor, tristeza y llanto, y de todo aquello que sea una vergüenza o una limitación.
Hoy me libero y libero a toda mi familia y conocidos, de todo aquello que haya afectado a los miembros de mi familia y a otras familias, en otros momentos y generaciones, para que estas memorias, ya no se sigan heredando a través mío. Para que ya no se sigan perpetuando en mi persona ni en las generaciones por venir.
(Aquí comienzas a redactar todos los detalles que tú sí conoces, por ejemplo: Hoy Libero y me libero de mi padre -nombre-, por sus maltratos y su alcoholismo. Hoy libero y me libero de mi madre -nombre-, por su carácter sumiso y su diabetes. Etc.)
Hoy corto todo lazo con esas memorias y me libero de todas las cargas que no me corresponden, para mi bien y el de todos los involucrados.
Hoy agradezco al Universo (o la deidad en la que creas) por ayudarme en esta liberación.
Hoy sé que soy libre y quedo libre para siempre.
Hecho está. ¡Gracias, gracias, gracias!
Cuando hayas finalizado tu carta, preparas un día y un horario especial para leerla y quemarla.
Se trata de que busques un día a solas, en donde nada ni nadie te interrumpa y puedas hacer una “ceremonia de quema de carta” impactante para tu subconsciente.
Puedes encender, velas o inciensos para acompañarte, puedes quemar, si las tienes, fotografías de los miembros de la familia o bien fotocopias de las mismas.
Puedes quemar, si lo tienes, algún objeto de esas personas o bien algún objeto que te las recuerde.
Mantente consciente, de que no vas a quemarlos a ellos, vas a quemar “lo malo de ellos” para quedarte sólo con lo bueno. Así que no te asustes de quemar fotos.
Cuando llegue el día y el momento, lees tu carta completa, en voz alta, lentamente, para que tu inconsciente capte todo lo que estás soltando.
Una vez que la hayas leído, quemas hoja por hoja y vas juntando las cenizas para que al finalizar te deshagas de ellas.
Puedes enterrarlas, echarlas al aire, echarlas al hinodoro, tirarlas a la basura, eso lo decides tú. Se trata de que te liberes de todo aquello que tu inconsciente viene cargando y, peor aún, heredando.
Una vez quemada tu carta, deberás esperar 30 días, para que tu mente vaya asentando lo vivido, lo sentido, lo soltado.
Serán 30 días de cambios de ánimo intensos, días tal vez en que vivas una crisis de sanación (incremento de síntomas físicos, dolores, mareos, náuseas, etc). Algunos días, podrás tener mucho sueño, o no tener nada de sueño, estar alegre, triste, eufórico, emocionado, deprimido, etc. Y todo será perfectamente normal.
Para el día 30 o 34, te sentirás increíblemente ligero, con pensamientos y sentimientos más claros. Con paz interior, certeza y conciencia plena de todo lo que has soltado. Comenzarás a tener más claridad con respecto a nuevos rumbos, opciones, y podrás tomar las decisiones necesarias para iniciar tu nueva vida.
Importante: Este período varía de persona a persona, pueden ser 15 días, 30 días, 60 días e incluso hay personas que demoran 90 días en sentir los resultados y es completamente normal, todos somos diferentes.
Este tratamiento se puede hacer todas las veces que sea necesario por las mismas personas, PERO NO POR LOS MISMOS MOTIVOS. Es decir, si ya hice una carta de duelo por mi padre alcohólico, ya la quemé, ya dejé pasar los 30 días y dentro de un año recuerdo que una noche atropelló a una señora y huyó, hago nuevamente una carta, pero sólo por este atropellamiento, ya no menciono el alcoholismo, porque de eso ya hice el duelo.
Y tengan a mano este tratamiento, porque nos faltan muchas cosas por vivir. Por lo tanto, si en 10 años, tenemos nuevos problemas cargando con familiares, amigos, compañeros de trabajo, jefes, etc., podemos volver a hacerla para no heredar a nuestros hijos nuestros futuros errores o fallas.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Párate. Escúchales. Mira. Y sonríe. Esto no durará siempre.



NO...

No corras.
No saltes.
No grites.
No des golpes.
No pintes ahí.
No hagas ruido.

No tires el agua.
No dejes nada en el plato.
No ensucies.
No bebas mas.
No comas eso.
No. No. No. No seas un niño.

No escupas.
No salpiques.
No comas con la boca abierta.
No te metas el dedo en la nariz.
No te tires al suelo.
No toques.

No saltes en el sofá.
No te subas ahí.
No entres en la cocina.
No saques mas trastos.
No lo cojas con los dedos.
No. No. No. No seas un niño.

Para. Escucha. Mira.

Mañana gritarás, sí, gritarás! NO, NO CREZCAS!

Cuando ya nadie te desmonte el salón, y la cama sólo sirva para dormir, y no huela la basura a pañal sucio, y nadie pinte la tele.
Cuando vuelvas a tener todo ese tiempo libre con el que no sabrás que hacer. Cuando ninguna de tus camisas lleven manchas de chocolate, ni de leche, ni de kétchup. Cuando nadie salte en tu sofá.
Cuando la tele vuelva a ser para ti, y ya no sepas los nombres de todos los dibujos animados. Cuando el coche sea un lugar pulcro y ordenado y no haya restos de galletas por todas partes.
Cuando la nevera esté llena de cervezas y Martini y no de yogures, y ya no recuerdes cómo hacer macarrones con tomate.
Cuando vayas de tiendas y pases de largo por la sección de infantil. Y las tiendas de juguetes sean grandes desconocidos.
Cuando ya no compartas tu cama con sus muñecos. Cuando te de igual que bajen el IVA a los pañales. Cuando ya no te interese quien es el nuevo ministro de educación y cuando un parque sea de nuevo sólo para pasear al perro. Cuando el termómetro sea un desconocido en tu casa, y no tengas tres botes distinto de gel infantil. Cuando las tiritas vuelvan a ser de color carne y no de colorines.

Entonces, seguro que estarás pensando que recuerdan más de su infancia? Los NO o los te quiero?

Párate. Escúchales. Mira. Y sonríe. Esto no durará siempre.