lunes, 24 de agosto de 2015

Cuando Dios Hizo a La Mujer...'Hermoso Video para ti MUJER'







Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras.


Un ángel apareció y le dijo: "Por qué pones tanto tiempo en ésta?" 



Y El Señor contestó: "Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?"



Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos."



El ángel se maravilló de los requisitos. 



"Solamente dos manos....Imposible!“



Y este es solamente el modelo estándar? 



Es demasiado trabajo para un día...Espera hasta mañana para terminarla.“



No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón. 



Ella ya se cura sola cuando está enferma Y puede trabajar días de 18 horas." 



El ángel se acercó más y tocó a la mujer.



"Pero la has hecho tan suave, Señor 



"Es suave", dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr.



"Será capaz de pensar?" preguntó el ángel.  



Dios contestó:



"No solamente será capaz de pensar sino que razonar y de negociar"



El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer....



"Señor, parece que este modelo tiene una fuga...



Te dije que estabas tratando de poner  Demasiadas cosas en ella" 



"Eso no es ninguna fuga... es una lágrima" lo corrigió El Señor. 



"Para qué es la lágrima," preguntó el ángel.



Y Dios dijo: 



"Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo."



Esto impresionó mucho al ángel "Eres un genio, 



Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa"



Lo es! 



La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres. 



Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad,  amor y dicha. 



Sonríen cuando quieren gritar. 



Cantan cuando quieren llorar. 

Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.

Luchan por lo que creen. 

Se enfrentan a la injusticia. 

No aceptan "no" por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor. 

Se privan para que su familia pueda tener. 

Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir. 

Aman incondicionalmente.

Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios. 

Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda. 

Su corazón se rompe cuando muere una amiga. 

Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza. 

Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto. 



Sin embargo, hay un defecto en la mujer:





...Es que se le olvida cuánto vale...


'CUANDO YO YA NO PUEDA' 'Hermoso Video'







El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme. cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando converses conmigo repito y repito la misma historia que tu conoces de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. cuando eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerraras tus ojitos. 

Cuando estemos reunidos y sin querer me haga mis necesidades no te avergüences y compréndeme, que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. piensa cuantas veces te ayude de niño y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo. 

No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. recuerda los momentos que te perseguía y los mil pretextos que inventaba para hacerte mas agradable tu aseo. 

Acéptame y perdóname ya que el niño ahora soy yo... 

Cuando me véas inutil e ignorante frente a todos los aparatos tecnológicos que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. acuérdate que fui yo el que te enseñó tantas cosas. a comer, a vestirte y la educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces, son el producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti. 

Cuando en algún tiempo mientras conversamos me llegue a olvidar del tema del que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde y si no puedo hacerlo no te burles de mi. tal vez no era importante lo que hablaba pero a mi me bastaba con que solo me escucharas ese momento. 

Si alguna vez ya noquiero comer, no me insistas. se cuanto puedo hacer y cuanto no debo hacer. tambien comprende que con el paso del tiempo ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir. 

Cuando me falten mis piernas por estar cansadas para andar dame una mano tierna para apoyarme, como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernecitas. 

Por último, cuando algun día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo desearía morir, no te enfades. algun día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu cariño ni con cuanto te amo. trata de comprender que ya no vivo sino sobrevivo y eso no es vivir. siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer. piensa entonces que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo. 

No te sientas triste o impotente por verme como me ves. dame tu corazón, compréndeme y apóyame como yo lo hice cuando empezaste a vivir...de la misma manera como te he acompañado en tu sendero te ruego me acompañes a terminar el mío. dame amor y paciencia que yo te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.



8 Consejos para padres con hijos rebeldes

Hay hijos que no tienen ni idea de lo que quieren hacer con su vida, lo cual trae de cabeza a muchos padres que no saben cómo educar a sus hijos. En ocasiones estos problemas se reducen a cosas tan habituales como no saber ayudar a sus hijos con el estudio. Sin embargo, a veces los problemas son más graves y abarcan aspectos más amplios de la vida:
1) No hacen nada para ganarse la vida.
2) No encuentran una identidad personal sana y honesta consigo mismos.
3) No encuentran su lugar en la vida.
4) Tienes miedos, frustraciones que no saben encajar, etc.
Los padres tratamos de ayudarles en la medida de nuestras posibilidades y tiempo.
La clave fundamental está en la conversación. No podemos ayudarles si no existe comunicación. La empatía una vez más nos ayudará a acercarnos a nuestr@s hij@s para darle los consejos que nos hubiera gustado que nos dieran a nosotros cuando teníamos su edad. 8 consejos para los padres:
1) No tengas miedo a equivocarte, a fracasar. Ser padre o madre no es fácil, hazlo lo mejor que puedas. El mayor error que puede cometer, tanto padre como hijo, es no hacer algo por miedo.
2) El día a día con una hija o hijo rebelde puede llegar a ser agotador, frustrante. Necesitarás una dosis extra de sacrificio. Sin embargo, este sacrificio te proporcionará la satisfacción de saber que estás dando lo mejor de ti.
3) Invierte tiempo, energía y dinero para mejorar la educación que das a tus hij@s. Si haces esto las probabilidades de encauzar la situación aumentan considerablemente.
4) Busca nuevas experiencias a compartir con tus hijos: llévatelos a un parque de atracciones, a conducir un kart, a un zoo, haz algún deporte de riesgo ;-). No sé, intenta buscar algo novedoso e interesante que hacer.
5) Sé sincer@ con ellos: ábreles tu corazón, diles que son lo que más amas en el mundo, que te duele esta situación, que ¡necesitas que tu hijo sea el que te ayude a ti! Recuerda buenos momento que viviste con ellos en la infancia y diles que quieres encontrar esa conexión.
6) Sé firme en tus decisiones, no dudes y mantén un estilo de vida honesto con lo que estás predicando a tu hijo. Da ejemplo y hazle ver lo bien que te va y las ventajas que tiene llevar un estilo de vida como el que tú llevas.
7) Acepta y abraza el cambio: a muchos padres les descoloca el cambio que se produce en sus hijos. Es ley de vida. Adáptate al cambio.
8) La música amansa a las fieras: a casi todos los adolescentes les encanta la música. Adéntrate en sus gustos musicales y proporciónales todo aquello que pueda potenciar esa afición. Es una excelente manera de acercamiento a las fieras.
Ya lo dijo el malogrado Kurt Kobain: “La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.”

El hijo rebelde - Historias para reflexionar






¡COMPARTE EL VÍDEO CON TODOS TUS AMIGOS ..

Los invito a leer y reflexionar ..

domingo, 23 de agosto de 2015

Dale gracias a Dios porque tienes vida, salud y esperanza


Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedió gustosamente.

El aviso decía:

"Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto".

El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos, pensando que aquél hombre del aviso se había mudado. Su sorpresa fue mayor al ver al campesino trabajando en sus faenas.

El poeta preguntó: ¡Amigo! ¿No se iba de la finca?
El campesino con una sonrisa le respondió: -
No mi querido vecino, después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no existe otro mejor...

Moraleja: No esperes a que venga un poeta para hacerte un aviso que diga lo maravillosa que es tu vida, tu hogar, tu familia y lo que con tanto trabajo hoy posees.
Dale gracias a Dios porque tienes vida, salud y esperanza de poder seguir luchando para alcanzar tus metas...
Que el Señor bendiga ese pedacito de cielo que es tu vida...

Señor mi Dios, te doy las gracias por bendecir mi hogar.

Señor mi Dios, te doy las gracias
por bendecir mi hogar.
Te pido que seamos llenos del Espíritu
en amor, poder y dominio propio.
Que haya entre nosotros comprensión
y respeto mutuo,  que haya una fluida comunicación
en esta casa desde los más pequeños
hasta los adultos que convivimos en amor.

Señor, que nuestra familia te busque a tí
primeramente, que busquemos todos
vivir en justicia y paz,
sé el centro de nuestro hogar,
que no haya lugar para odio ni amargura,
ni para orgullo o envidias
sino que el amor sea derramado
en abundancia aquí, 
que las palabras sean prudentes
y las acciones sean sabias.

Que tu poder se manifieste de una
forma muy especial en este hogar,
queremos ser una familia que te agrade
en todo lo que hacemos y aún
en lo que dejemos de hacer.

En el nombre de Jesús oramos, amén.

Te Pido mi Dios que nos des tu Protección

Te pido mi Dios que podamos vivir bajo
tu cuidado en esta familia,
bajo la protección de tus ángeles
que vigilan el hogar.
Danos paz en nuestros corazones,
conforta nuestras almas y quita todo temor
que quiera tomar lugar,
lo echamos fuera en el nombre del Señor.

Reconocemos tu grandeza y tu poder,
la sabiduría que tienes en todo momento
para ayudarnos en nuestro diario vivir.
Que sea tu luz disipando toda oscuridad
librándonos del peligro y la maldad.

Guarda nuestros corazones del odio,
mira nuestros pensamientos y si estamos albergando
pensamientos negativos o de amargura
que pueda sacarlos y dar lugar a la limpieza
que quieres que tenga siempre.
Te lo pedimos Señor, Amén.

jueves, 6 de agosto de 2015

El Tren de la Vida”



La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros…

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado…  Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable...

No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida...  Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida...

Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo… Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza… Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados…

Muchos al bajar, dejan un vacío permanente… otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... 

Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro… Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación…  

Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte…  De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar… 

El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas...   

Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.

El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. 

A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...?  Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje. 

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.

Amigos…hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. 

“Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida”

FELIZ VIAJE!!!

¿Hola mamá, cómo estás? Yo muy bien, gracias a “Dios”



¿Hola mamá, cómo estás? Yo muy bien, gracias a “Dios”
 
Hace apenas algunos días que me concebiste en tu barriguita.

Realmente, no puedo explicar lo feliz que me siento de que tú vayas a ser mi mamá.
 
Otra cosa que me llena de orgullo es ver el amor con que fui concebido.

¡Todo parece indicar que seré el niño más feliz del mundo!

Mamá, ya hace un mes que fui concebido y comienzo a ver cómo mi cuerpecito empieza a formarse, yo sé que no soy tan bonito como tú, pero ¡Dame una oportunidad! ¡Estoy muy feliz! Pero hay algo que me preocupa...

Últimamente he notado que hay algo rondando en tu cabeza que no me deja dormir, pero está bien, eso pasará, no te desesperes.

Mamá, ya pasaron dos meses y medio, estoy muy contento con mis nuevas manos, ya tengo ganas de usarlas para jugar. 
 
Mamita, ¿Me dices que pasa?     

¿Por qué lloras tanto todas las noches???

¿Por qué cuando papá y tú se encuentran, se gritan tanto uno al otro?

¿Ya no me quieren? Voy a hacer todo lo posible para que me quieran...
 
Ya pasaron tres meses, mamá,  te noto muy deprimida, no sé lo que está pasando, estoy muy confundido.

Hoy por la mañana fuimos al médico y el nos dio una cita para mañana...

No sé para qué, yo me siento muy bien...

¿Acaso tú te sientes mal, mamá?

Mamá, ya es de día, ¿A dónde vamos?  

¿Qué está pasando mamá?

Mamá, no te acuestes, apenas son las dos de la tarde, no tengo sueño, quiero seguir jugando con mis manitas.

¡Ah!!! ¿Qué hace ese tubito cerca de mi??

¿Es un nuevo juguete?? ¡Mira!!!

Oye, ¿Por qué están absorbiendo mi casita??

¿Señor, espere porqué se la lleva?? 

¿No se da cuenta que me lastima??

¿No ve que aún soy muy pequeño para defenderme solito?

¡Mamá!!! Espere... ¡Esa es mi manita!!

Mamá, mi piernita, ¡La están arrancando!!!

¡Mamita, defiéndeme!!!

Mamita, ¡Ayúdame!!!

Diles que se detengan, te juro que ya voy a portarme bien y no voy a darte más patadas.

¿Cómo es posible que hagan esto conmigo?

Él me las pagará cuando yo sea grande y fuerte, ¡Ay, mamá! Ya no aguanto más... ay... mamita, mamita, ayúdame...

Mamá, ya han pasado 17 años desde aquél día, y desde aquí arriba observo cómo todavía te duele haber tomado aquella decisión.

Por favor, ya no llores, acuérdate de que te amo y que aquí estaré esperándote con muchos besos y abrazos.

¡Te amo mucho!!!

Tu bebé.

“Lo que llevas o llevaste en tus entrañas es el más valioso regalo que Dios, puedo darte, no lo rechaces y si cometiste este error, reconcíliate con El Señor, ya que tu bebe estará en los cielos esperando recuperar el tiempo, que no pudo disfrutar junto a ti en este mundo”

El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es



Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa y, mientras lo curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. 

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos, para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.

No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce. Entonces, le pregunté extrañado: si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo:

“Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”

Tuve que contener mis lágrimas mientras salía y pensé: Esa es la clase de amor que quiero para mi vida.

"El verdadero amor no se reduce a lo físico, ni a lo romántico. El  verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es"

Que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumine tu camino



Una hija hablaba con su padre y se quejaba de la vida, lamentándose de que las cosas no le salían bien.

No sabía qué hacer para seguir adelante. Se sentía sin fuerzas y a punto de rendirse. 
Estaba cansada y harta de luchar y luchar, sin obtener ningún resultado.
Cada vez que solucionaba un problema, aparecía otro. Ya no podía más.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí tomó tres ollas con agua y las puso sobre el fuego. Cuando el agua de las tres ollas empezó a hervir, puso en una zanahorias, en otra colocó huevos y en la última granos de café.

Las dejó hervir y se quedó mientras tanto en silencio. Simplemente se limitó a sonreír a su hija, mientras esperaba a que las tres ollas acabaran su proceso.
La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre.

Después de unos veinte minutos el padre apagó el fuego.
Sacó los huevos y los colocó en un recipiente, sacó las zanahorias y las puso en un plato y finalmente, colocó el café en un tazón.

Mirando a su hija le dijo: -Querida, ¿qué ves? 
-Huevos, zanahorias y café, respondió.

Hizo que se acercara y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas.

Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, después de quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro.

Luego le pidió que probara el café, ella después de tomar un sorbo, sorprendida e intrigada a la vez, preguntó: ¿Qué significa todo esto, padre?

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: “agua hirviendo”
Pero que los tres habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua, fuerte, dura; pero después de pasar por el proceso había quedado blanda y fácil de deshacer.

Los huevos habían llegado al agua siendo frágiles, su delicada cáscara protegía su interior; pero después de estar en el agua hirviendo, se habían endurecido.

Los granos de café, después de estar en el agua hirviendo, habían teñido el agua.

-¿Cuál de los tres elementos eres tú?… Cuando la adversidad llama a tu puerta… ¿Cómo respondes? 
Le preguntó a su hija.

-¿Eres como una zanahoria que parece fuerte pero cuando la fatalidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

-¿Eres como un huevo, que comienza con un corazón frágil, con un espíritu fluido, pero después de una pérdida de un ser querido, una separación o un despido se ha vuelto duro e inflexible? 
Por fuera todo sigue aparentemente igual, pero por dentro estás amargada y rígida; y tu espíritu y corazón se han endurecido.

-¿O eres un grano de café? Que es capaz de aprovechar la adversidad y lo que le causa dolor y justo cuando el agua llega al punto máximo de ebullición, es capaz de desprender su mejor sabor y aroma.

Dios quiera que seas como el grano de café, que cuando las cosas se ponen mal, tú puedas reaccionar en forma positiva, sin dejarte vencer por las circunstancias y hagas que las cosas a tu alrededor mejoren.

Que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumine tu camino y a todas las personas que te rodean.

“Que puedas siempre esparcir e irradiar con tu fuerza, optimismo y alegría el “dulce aroma del café”, para que nunca pierdas ese olor grato que solo tú y quien es capaz de atravesar por las más duras circunstancias sabe transmitir a los demás”

 

A pesar de los errores



Una mañana cualquiera cualquier otra. Yo, como siempre, estaba de mal humor. Te regañé porque estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furiosa te levanté por los cabellos y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.

Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal.
 
Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos unos pantalones nuevos y estabas sucio y mojado. Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, porque parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar en la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mí te indiqué que caminaras erguido.

Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa. A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furiosa porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.

Al poco rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado un poco y tuve el deseo de bajar para hacerte una caricia, pero no pude. ¿Cómo podía una madre, después de hacer tal escena, mostrarse cariñoso y arrepentido?

Luego escuché unos golpecitos en la puerta. "Adelante" dije adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir? ¿Vienes a despedirte? No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente. Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba. "Hasta mañana, mamita" me dijiste.

¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como si fueras una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual. Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobre todo, sabías demostrar amor.

¿Por qué a mi me costaba tanto trabajo? ¿Por qué tenía el hábito de estar siempre enojada? ¿Qué es lo que me estaba ocurriendo? Yo también había sido niña. ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?

Después de un rato entré en tu habitación y encendí una lámpara con cuidado, tú dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé. Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel, pero tú seguiste durmiendo. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente y salí de la habitación.

“Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, espero que te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida”

“Si no tienes nada que decir, escúchame en silencio



Un día salí de paseo con mi padre… De pronto, él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

-Además del cantar de los pájaros, ¿Oyes algo más?

Agudicé mis oídos y después de unos segundos le respondí:- Sólo escucho el ruido de una carreta.

-Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía.

Entonces le pregunté con curiosidad: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si no la vemos?
 
-Es muy fácil, sé que está vacía por el ruido. Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace.

Crecí y me hice un hombre. Cada vez que escucho a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás, presumiendo de lo que tiene o de lo que sabe, prepotente y menospreciando al resto de las personas que lo rodean, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace.

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Piensa que existen personas tan pobres, que lo único que tienen es dinero y soberbia...

Recuerda que: “Si las palabras no son mejores que el silencio...lo mejor es callar..."
Por lo tanto, no hagas ruido  como una "carreta vacía".

“Cuando las palabras no son mejores que el silencio...lo mejor es callar... ¡No hagas tanto ruido!”

Dios te dice:
“Si no tienes nada que decir, escúchame en silencio; yo te enseñaré a ser sabio” Job 33:33

Dedícales a tus hijos el tiempo que necesitan.



Con voz tímida y unos ojos llenos de expectativas, el pequeño recibió a su padre cuando regresaba de su trabajo y le preguntó: 
- Papa, ¿cuánto ganas por hora? 

El Padre con gesto extraño le respondió: - Hijo esas cosas no se las digo, ni a tu madre, así que no me molestes que vengo muy cansado del trabajo.
Pero el niño insistió: - Pero papa, por favor dime, cuánto ganas por hora.

Para terminar con el asunto el padre respondió: - Gano aproximadamente cinco dólares por hora.

Sin inmutarse, el niño mirándole fijamente a los ojos le preguntó: 
- Papa, ¿podrías prestarme dos dólares?

El hombre se cansó de la situación y con brusquedad le dijo: - ¿Por eso querías saber cuanto gano por hora, no? 
Vete inmediatamente a la cama, hace rato que deberías estar durmiendo en lugar de estar aquí molestándome.

Un poco después, el padre reflexionó sobre lo que había ocurrido, se sentía mal y como faltaban pocos días para Navidad, pensó que quizás su hijo quería el dinero para comprar algún regalo … así que fue hasta el cuarto del pequeño y con una voz muy suave le preguntó:
- ¿Duermes hijo? - No papa respondió el pequeño.
- Escucha hijo, aquí tienes los dos dólares que me pediste. - ¡Gracias papa! dijo el niño y acto seguido metió sus manitas debajo de la almohada y sacó tres dólares más.

Entonces le dijo:
 - ¡Papa ahora sí que estoy contento. Por fin tengo los cinco dólares que quería! 
 - ¿Para qué quieres esos cinco dólares?, dijo el hombre.
 - El niño extendió los billetes hacia su padre y le preguntó: - Papa ¿Podrás ahora dedicarme una hora de tu vida?
¡¡¡Papa, mama, abramos los ojos de una vez!!!

Nuestros hijos necesitan de nosotros. No necesitan solamente amigos y que alguien supla sus necesidades económicas y les abrigo, ropa, libros, zapatos, juegos, etc.

Necesitan desesperadamente modelos de vida, modelos masculinos y femeninos para poder desarrollarse adecuada y equilibradamente.

Dedícales a tus hijos el tiempo que necesitan. La televisión y los videojuegos no podrán aportarles lo que puede brindarles pasar unos minutos al día junto a ti. Y no te excuses diciendo que no tienes tiempo, porque no estamos hablando de horas, sino de minutos al día, pero eso si, de minutos de calidad, minutos en los que puedas expresarles a través de cualquier actividad o de no hacer nada, que ellos son importantes, que tienen valor como personas, que les consideras y que les amas.

"Piensa una cosa, si tu no lo haces, fácilmente aparecerá alguien que estará dispuesto a hacerlo por ti"

Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.



NUDO EN LA SÁBANA       

En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. 
Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños. 
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.

Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.

Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. 
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.  
Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.

La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.

Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.

Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.

Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.

“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”